lunes, 20 de agosto de 2012

Prójimos.

Y uno se termina convirtiendo en un facho, que le desea la muerte al prójimo.

Que cree que está justificado que se le haga daño al prójimo.

Que espera con los dedos cruzados que al prójimo le pasen cosas malas.

Pero es que el prójimo es un Viejo Choto que se la pasa deseándole cosas fachas al resto del mundo. Y a uno le viene esa cosa como de justicia divina, y se imagina rayos cayendo en la cabeza del prójimo.

Los prójimos que hay en mi laburo son una gran torta de caca (y una gorda infame que se debe haber comido alguna torta de caca alguna vez).

Hoy soy un facho en contra de los prójimos que tengo más próximos, durante ocho horas diarias.

De a poquito me están deglutiendo.

2 comentarios:

Analía G. dijo...

Es mi definición preferida de malas personas: ¡aquellas que sacan lo peor de una misma! :-S. En la vida real no hay nada mejor que apartarse de ellas, en el laburo ajo y agua :-S (el laburo no forma parte de la vida real ja)

el autor del Blog dijo...

¡Por supuesto! El laburo (o más bien este tipo de laburos) no forma parte de la vida real. Muy bien dicho!

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