¿Será reiterativo volver a decir que me rompe las bolas la gente reiterativa?
Tiene que existir un hastío, una suerte de necesidad de vivir algo nuevo.
Me resulta inconcebible la idea de vivir todos los días el mismo día sin darse cuenta.
O dándose cuenta, y siendo feliz con ello.
"¡Hoooola! Estaba en mi casa y no tenía nada que hacer y dije '¿y si me voy a trabajar?' ¡Y acá estoy! ¿Viste qué grande que esta la planta? No sabés cómo está la que tengo en mi casa. ¿Te dije? ¡Unma torral! La tuve que cambiar de maceta tres veces ya. ¡Tres veces! Che qué feo que está el día, ¿no? Hoy dijeron que iba a llover de noche. ¡Otra vez! Es que el tiempo está cambiando, dijeron en la tele. A ver, abrime ciudad.com. ¿Les conté que me volví adita a ciudad.com? Todas las noches lo leo. En los recreos del estudio, porque viste que estoy estudiando pal dotorado. ¿Te conté que aprobé el segundo semestre con eselencia? Soy la única en el paí que está tan adelantada con el dotorado. No hay dotores en educación en Uruguay. Ay, mirá, allá pasa Pérez. Igualito al hermano, ¿viste? Es la calcamonía del hermano. ¿Vos lo conociste al hermano? La cal ca mo ní a. Y al padre, igualito. Es la colcamanía del padre. Aaaay, qué mugre que tiene el escritorio. Yo le dije a las limpiadoras, de la mugre en los escritorios. Y en las ventanas, no se ve pa fuera de lo negras que están las ventanas, ¿sabés qué me dijeron? Que no saben limpiar las ventanas. Y aprendé mija, le dije yo. Yo le voy a decir a la direción, porque esto no puede ser. ¿Te conté cuando hablé con la limpiadora? Y tu escritorio, ¿no está sucio? Hasta la planta está sucia. ¿Viste qué grande que está la planta?"
...
Ta, no me da ni pa intentar ser gracioso. Cada mañana es una muerte lenta. Una parte de mí se muere con cada comentario sobre la planta, el clima, las ventanas o el dotorado. Hoy hasta se me murió un poquito el sentido del humor.
Tiene que existir un hastío, una suerte de necesidad de vivir algo nuevo.
Me resulta inconcebible la idea de vivir todos los días el mismo día sin darse cuenta.
O dándose cuenta, y siendo feliz con ello.
"¡Hoooola! Estaba en mi casa y no tenía nada que hacer y dije '¿y si me voy a trabajar?' ¡Y acá estoy! ¿Viste qué grande que esta la planta? No sabés cómo está la que tengo en mi casa. ¿Te dije? ¡Unma torral! La tuve que cambiar de maceta tres veces ya. ¡Tres veces! Che qué feo que está el día, ¿no? Hoy dijeron que iba a llover de noche. ¡Otra vez! Es que el tiempo está cambiando, dijeron en la tele. A ver, abrime ciudad.com. ¿Les conté que me volví adita a ciudad.com? Todas las noches lo leo. En los recreos del estudio, porque viste que estoy estudiando pal dotorado. ¿Te conté que aprobé el segundo semestre con eselencia? Soy la única en el paí que está tan adelantada con el dotorado. No hay dotores en educación en Uruguay. Ay, mirá, allá pasa Pérez. Igualito al hermano, ¿viste? Es la calcamonía del hermano. ¿Vos lo conociste al hermano? La cal ca mo ní a. Y al padre, igualito. Es la colcamanía del padre. Aaaay, qué mugre que tiene el escritorio. Yo le dije a las limpiadoras, de la mugre en los escritorios. Y en las ventanas, no se ve pa fuera de lo negras que están las ventanas, ¿sabés qué me dijeron? Que no saben limpiar las ventanas. Y aprendé mija, le dije yo. Yo le voy a decir a la direción, porque esto no puede ser. ¿Te conté cuando hablé con la limpiadora? Y tu escritorio, ¿no está sucio? Hasta la planta está sucia. ¿Viste qué grande que está la planta?"
...
Ta, no me da ni pa intentar ser gracioso. Cada mañana es una muerte lenta. Una parte de mí se muere con cada comentario sobre la planta, el clima, las ventanas o el dotorado. Hoy hasta se me murió un poquito el sentido del humor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario