Desubicada- ¡NO! ¡NOOOO! ¡ME MUERO, ME QUIERO MORIR!!
Yo- ¿Qué pasó?!
Desubicada- No lo puedo creer, puta madre, qué mierda, qué mierda, nononono, me muero.. ¡me muero!
Yo- Cuchá, me estás preocupando, ¿qué te pasó?
Desubicada- Nooooo, no es justo, no es justo... por qué a mí, por qué!!
Yo- Escuchame Desubicada, prestame atención, calmate, ¿qué te pasa?!
Desubicada- Vos.. por casualidad... nonononono... vos, decime, ¿trajiste aderezos?
Yo- ...
Desubicada- Traje un churrasquito y una ensalada de berros, y no traje ni sal, ni aceite, ni vinagre, qué mierda!
Yo- ...
(empezamos a comer)
Desubicada- Pfffff... (da un mordisco) ... uuuuffffffff... (da otro mordisco) ... qué mierda loco, qué mierda!! (come un poco más, tira cubiertos sobre la mesa) ¡Yo no puedo comer esto, no puedo! ¡Es una mierda! ¡No puedo comer así, no tiene gusto a nada, es una mieeeerrrdaaaa! (los ojos se le salieron de las órbitas, la cabeza le empezó a girar, se le puso la piel roja. Había olor a quemado y todo).
Yo- Bue...
Desubicada- ¡¿BUÉ QUÉ??! ¡¿QUÉ PROBLEMITA TENÉS?!?
Yo- ¿Qué problema tengo? Que estoy comiendo, Desubicada, y es medio incómodo comer con alguien puteando. Que estoy comiendo un arrocito blanco, y vos te estás quejando de un churrasco, además. (Y que te odio. Que te detesto. Que no puedo creer como no te cae un rayo encima. Que no se abre un agujero abajo tuyo y no te traga la tierra. Mi problema es que no aparece un tiranosaurio y te destroza. En cualquier momento a la Gorda infame le va a dar hambre y ahí vas a ver lo que es bueno. Ojalá te mastique la cabeza. Tengo que traer algo para tentarla. Capaz que te regalo un champú de coco. A la Gorda infame le encanta el coco. Muejeje.)
Desubicada- Ay, qué exagerado que sos mijo, te va a caer mal la comida si te hacés tanta mala sangre por todo...
Yo- ¿Qué pasó?!
Desubicada- No lo puedo creer, puta madre, qué mierda, qué mierda, nononono, me muero.. ¡me muero!
Yo- Cuchá, me estás preocupando, ¿qué te pasó?
Desubicada- Nooooo, no es justo, no es justo... por qué a mí, por qué!!
Yo- Escuchame Desubicada, prestame atención, calmate, ¿qué te pasa?!
Desubicada- Vos.. por casualidad... nonononono... vos, decime, ¿trajiste aderezos?
Yo- ...
Desubicada- Traje un churrasquito y una ensalada de berros, y no traje ni sal, ni aceite, ni vinagre, qué mierda!
Yo- ...
(empezamos a comer)
Desubicada- Pfffff... (da un mordisco) ... uuuuffffffff... (da otro mordisco) ... qué mierda loco, qué mierda!! (come un poco más, tira cubiertos sobre la mesa) ¡Yo no puedo comer esto, no puedo! ¡Es una mierda! ¡No puedo comer así, no tiene gusto a nada, es una mieeeerrrdaaaa! (los ojos se le salieron de las órbitas, la cabeza le empezó a girar, se le puso la piel roja. Había olor a quemado y todo).
Yo- Bue...
Desubicada- ¡¿BUÉ QUÉ??! ¡¿QUÉ PROBLEMITA TENÉS?!?
Yo- ¿Qué problema tengo? Que estoy comiendo, Desubicada, y es medio incómodo comer con alguien puteando. Que estoy comiendo un arrocito blanco, y vos te estás quejando de un churrasco, además. (Y que te odio. Que te detesto. Que no puedo creer como no te cae un rayo encima. Que no se abre un agujero abajo tuyo y no te traga la tierra. Mi problema es que no aparece un tiranosaurio y te destroza. En cualquier momento a la Gorda infame le va a dar hambre y ahí vas a ver lo que es bueno. Ojalá te mastique la cabeza. Tengo que traer algo para tentarla. Capaz que te regalo un champú de coco. A la Gorda infame le encanta el coco. Muejeje.)
Desubicada- Ay, qué exagerado que sos mijo, te va a caer mal la comida si te hacés tanta mala sangre por todo...